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¿Ha llegado el momento de guardar la alfombra de invierno?
Cuando empieza a hacer más calor, en muchos hogares se repite el mismo ritual: las gruesas alfombras de lana se guardan y se sustituyen por alfombras más ligeras, de tejido fino o lavables. Pero hay algo que suele pasarse por alto: guardar la alfombra de forma incorrecta puede hacer que no llegue en buen estado al próximo invierno. Las polillas, la humedad, el moho y las arrugas permanentes son los problemas más habituales, causados por no conocer unos pocos pasos importantes.
Si cada verano se pregunta «¿cómo guardo la alfombra?, ¿se la comerán las polillas?, ¿debería meterla en una bolsa de plástico?», esta guía es para usted. Le explicamos paso a paso métodos que realmente funcionan para que su alfombra llegue impecable a la próxima temporada.
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1. Antes de guardarla: la alfombra debe estar impecable y seca
Saltarse este paso es el mayor error al guardar la alfombra. El polvo, la suciedad y, sobre todo, las manchas orgánicas (restos de comida, ácaros del polvo y células de la piel) atraen a las polillas, que anidan mucho más fácilmente en fibras sucias con residuos orgánicos. Antes de guardarla, pase bien la escoba o la aspiradora, limpie las manchas que tenga y límpiela a fondo siguiendo los pasos de nuestra guía de cuidado de alfombras tejidas a mano.
Y lo que es aún más importante: nunca enrolle ni guarde la alfombra si no está 100 % seca. La humedad es la principal causa del moho y los malos olores en un espacio cerrado. Si la ha lavado, espere a que se seque por completo en un lugar soleado y bien ventilado; aunque la superficie parezca seca, la humedad bajo el pelo puede permanecer varios días más.
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2. ¿Doblarla o enrollarla? La técnica correcta para guardarla
Nunca guarde la alfombra doblada. Doblarla puede dejar marcas permanentes, sobre todo en las alfombras de lana y las tejidas a mano, e incluso hacer que esa zona se quiebre y que las fibras se dañen con el tiempo. La forma correcta es siempre enrollarla:
- Dé la vuelta a la alfombra (con el pelo hacia dentro): así protegerá la cara exterior del roce y el polvo.
- Enróllela en la dirección natural del pelo, es decir, en la dirección en la que «fluye» la alfombra durante el tejido; enrollarla en sentido contrario puede dañar las fibras del pelo.
- Una vez enrollada, átela sin apretar demasiado con una cuerda: si la ata demasiado fuerte, puede dejar marcas.
- Trabajar entre dos personas hace que sea más fácil manipular las alfombras grandes y evita que se doblen y se dañen.
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3. ¿Con qué funda envolverla? Por qué debe evitar el plástico
Aquí se comete un error frecuente: envolver la alfombra directamente en una bolsa de nailon o en film transparente para que no se llene de polvo. Sin embargo, el plástico no es transpirable, por lo que la humedad queda atrapada en el interior; el resultado es olor a moho y manchas al abrirla unos meses después. En su lugar, use una sábana de algodón transpirable, una tela de lino o una bolsa especial para guardar alfombras.
| Tipo de alfombra | Material de envoltura recomendado | Aspectos que debe tener en cuenta |
|---|---|---|
| Lana / tejida a mano | Sábana de algodón o tela de lino | Es imprescindible una protección adicional contra las polillas |
| Tejida a máquina / sintética | Tela transpirable o papel kraft | El riesgo de humedad es menor, pero aun así evite el plástico |
| Chenilla / peluche | Funda de algodón suave | No la enrolle demasiado apretada; podría aplastarse el pelo |
| Alfombra lavable | Lávela y séquela por completo; después, guárdela en una bolsa de tela | Como suele ser fina, ocupa poco espacio |
4. Polillas y humedad: los dos grandes enemigos de la alfombra
La lana y otras fibras naturales resultan especialmente atractivas para las polillas; este riesgo es menor en las alfombras sintéticas, pero no desaparece por completo. Aunque la solución tradicional es la naftalina, hoy en día muchas personas prefieren alternativas naturales debido a su olor intenso y a que el olor puede impregnar la alfombra durante mucho tiempo:
- Saquitos de lavanda: mantienen alejadas a las polillas y dejan un aroma agradable.
- Trozos de madera de cedro o aceite de cedro: conocidos por sus propiedades naturales repelentes de polillas.
- Romero seco o menta: su olor intenso ahuyenta a las polillas.
Si va a seguir usando naftalina, colóquela entre capas de tela para que no entre en contacto directo con la alfombra y no la deje durante mucho tiempo en un armario cerrado y sin ventilación. Sea cual sea el método que elija, desenrollar la alfombra una vez al mes y ventilarla durante 15-20 minutos reduce considerablemente tanto el riesgo de humedad como el de polillas.
5. El lugar de almacenamiento: ¿dónde y cómo guardarla?
El lugar ideal para almacenarla es seco, fresco, sombreado y bien ventilado. Aspectos que debe tener en cuenta:
- Elija un rincón donde no reciba luz solar directa; las alfombras expuestas al sol durante mucho tiempo pierden color.
- En lugar de colocar la alfombra directamente en el suelo, póngala sobre un palé, una estantería o una tabla; así reducirá el riesgo de humedad procedente del suelo.
- Evite, si es posible, los sótanos y las zonas de almacenamiento húmedas; los ambientes con mucha humedad son ideales para el moho.
- Guárdela en posición horizontal, no vertical, para evitar que pierda la forma enrollada.
6. Diferencias de almacenamiento según el tipo de alfombra
No todas las alfombras se guardan con los mismos cuidados. Las alfombras de lana tejidas a mano son las más sensibles a la humedad y a las polillas, por lo que es imprescindible tomar precauciones adicionales de protección natural. Las alfombras tejidas a máquina suelen estar hechas de fibras sintéticas, por lo que el riesgo de polillas es menor, pero aun así deben mantenerse alejadas de ambientes húmedos. Las alfombras lavables, gracias a su estructura fina, son las que menos espacio ocupan; basta con lavarlas, secarlas, enrollarlas y guardarlas. Para las alfombras de diseño moderno, basta con cuidados moderados, según el material (generalmente una mezcla de poliéster y acrílico).
5 errores frecuentes al guardar alfombras
- Guardarla mientras aún está húmeda — el error más frecuente y perjudicial.
- Guardarla doblada — riesgo de pliegues permanentes y daños en las fibras.
- Envolverla en una bolsa de nailon — provoca acumulación de humedad, moho y malos olores.
- No revisarla durante meses — los daños causados por polillas o humedad pueden volverse irreversibles si no se detectan a tiempo.
- Colocarla directamente en el suelo o en una zona húmeda — hace que la humedad se filtre desde abajo hacia la alfombra.
Preguntas frecuentes
¿Se puede envolver la alfombra en una bolsa de nailon?
No se recomienda. El nailon y el plástico no dejan respirar, así que la humedad queda atrapada en el interior y, con el tiempo, puede aparecer moho. En su lugar, conviene usar sábanas de algodón, telas de lino o bolsas especiales transpirables para guardar alfombras.
¿Qué puedo usar en lugar de naftalina?
Las bolsitas de lavanda, la madera o el aceite de cedro, el romero seco o la menta son alternativas naturales con un aroma menos intenso. Estos repelentes naturales mantienen alejadas a las polillas sin dejar un olor persistente y desagradable en la alfombra.
¿Durante cuánto tiempo se puede guardar una alfombra sin que se dañe?
Una alfombra que se ha limpiado correctamente, se mantiene seca y se airea una vez al mes puede guardarse sin problemas durante una temporada (aproximadamente 4-6 meses). Si se guarda durante más tiempo, sigue siendo importante revisarla y airearla con regularidad.
¿En qué dirección debo enrollar la alfombra?
Lo mejor es enrollar la alfombra con la superficie de pelo hacia dentro y en la dirección natural del pelo. Así se protege la superficie exterior y se evita que las fibras se dañen al presionarlas en sentido contrario.
¿Listo para la nueva temporada?
Después de guardar cuidadosamente la alfombra de invierno, llega el momento de preparar la casa para el verano. Si buscas una opción más ligera y fácil de cuidar, puedes echar un vistazo a nuestra colección de alfombras lavables y descubrir nuestras opciones de alfombras modernas para darle un aire nuevo a tu hogar. Con los cuidados y el almacenamiento adecuados, tus alfombras se mantendrán como nuevas durante años.